ETA hace explosionar un coche bomba en Salou (Tarragona) provocando el desalojo de turistas.
      Información publicada en GARA el 19 de agosto de 2001.


      ATENTADO CON COCHE-BOMBA EN SALOU
      La acción provocó el desalojo de 824 personas

      * Una llamada en nombre de ETA alertó, una hora antes, de que se iba a producir la explosión * El automóvil contenía unos 50 kilos de dinamita y estaba estacionado en el parking de una zona hotelera

      El atentado registrado ayer provocó el desalojo de cientos de turistas que habían pasado la noche en tres edificios de una de las zonas más visitadas de la costa mediterránea de Catalunya, en las proximidades de donde está ubicado el parque temático Port Aventura. Un comunicante anónimo llamó hacia las 7.00 a la DYA de Gipuzkoa para advertir de que un coche-bomba haría explosión una hora después en el parking de un hotel de Salou. La explosión no provocó víctimas, aunque trece personas resultaron con lesiones leves. El Ministerio español de Interior atribuyó esta acción a «un comando itinerante» de ETA.

      GARA | SALOU

      Una llamada a la DYA de Gipuzkoa por parte de un comunicante que habló en nombre de ETA avisando de la colocación de un coche-bomba en el aparcamiento del hotel Cala Font, en la localidad catalana de Salou, obligó al desalojo de 824 personas, la mayoría turistas procedentes del Estado español, Gran Bretaña, Irlanda, Estado francés, Italia, Rusia, Portugal y Holanda.

      La explosión se registró, tal y como había indicado el comunicante, hacia las 8.03, una hora después de producirse la llamada de advertencia, y provocó importantes daños materiales en la fachada del hotel y en su interior, así como en quince automóviles que se encontraban en ese aparcamiento al aire libre. La detonación rompió los vidrios de las ventanas del establecimiento y sus numerosas cristaleras y también dañó los techos falsos.

      El subdelegado del Gobierno español en Tarragona, Raúl Navarro, informó de que la onda expansiva no provocó heridos, aunque trece personas resultaron con lesiones leves por golpes recibidos al salir de las habitaciones o por cortes con cristales. Entre los heridos leves había varios niños y jóvenes, además de dos guardias civiles que participaban en las labores de desalojo.

      El director del hotel Cala Font, Josep Antoni Pradó, destacó que, al ser mediados de agosto, el establecimiento estaba lleno y había unas 750 personas durmiendo cuando la Guardia Civil les avisó de la amenaza de bomba. Además, fueron desalojados el pequeño hotel Cap Salou y el edificio Font de Mar.

      Mientras el subdelegado del Gobierno español afirmó que había dado tiempo a desalojar a todos los turistas y que la salida elegida estaba lejos de donde se encontraba estacionado el coche-bomba, por lo que «nadie ha corrido peligro», la agencia Efe indicó que algunos clientes comentaron que la explosión les despertó cuando se encontraban en el hotel Cala Font.

      Hacia las 10.30, los turistas, muchos de ellos aún en pijama, comenzaron a regresar a los hoteles. Los que partían ayer hacia sus lugares de origen pasaron a recoger sus pertenencias, mientras que el resto esperaba a ser realojado en otros hoteles.

      Posteriormente, fuentes de la lucha anti-ETA señalaron a Europa Press que el coche utilizado en el atentado, un Renault 25 de color blanco, estaba aparcado frente al hotel desde hace una semana y había sido robado con anterioridad en Ondarroa. El vehículo tenía la matrícula «doblada» (con cifras y letras correspondientes a una registrada legalmente).

      Las mismas fuentes precisaron que la carga explosiva estaba compuesta por unos 50 kilos de dinamita, del tipo Titadyn, de la que fue robada en Grenoble el pasado 8 de marzo.

      Durante la rueda de prensa que ofreció en Valladolid, el director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso, confirmó esos datos. Según explicó, el Renault 25 fue robado de Ondarroa la noche del 10 al 11 de agosto y tenía unas placas que corresponden a las del vehículo de un vecino de Córdoba que veranea en Donostia.

      Los autores del atentado «pudieran ser de algún apéndice del comando Vizcaya o Guipúzcoa, por lo que pensamos que no haya un comando Tarragona», puntualizó Valdivielso al atribuir a ETA esta acción. También la delegada del Gobierno español en Catalunya, Julia García Valdecasas, mantuvo en Salou que «los indicios apuntan a que se trata de un comando itinerante».

      Visita de Jordi Pujol

      El president de la Generalitat, Jordi Pujol, también se trasladó a Salou, donde se reunió con algunos de los turistas afectados para intentar tranquilizarles. Comentó que ETA intenta crear durante el verano «una situación de inseguridad» para «afectar negativamente a una actividad económica importante como es el turismo», y condenó el atentado «con toda la energía posible».

      Pujol destacó que la explosión no ocasionó víctimas «por la razón que sea, por la intencionalidad de ellos o porque ha habido suerte», al tiempo que felicitó a las fuerzas de seguridad por desalojar a tiempo los edificios cercanos al lugar donde explotó el coche-bomba, porque, según indicó, «no era una tarea fácil».

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